
Los monjes trajeron el chocolate a España sobre el año 1500, en principio no gustó, pero alguien tuvo la brillante idea de añadirle azúcar.
¡Toma chocolate, paga lo que debes.!
El benéfico y altruista Dagda, dios celta similar a Orfeo, era conocido por el atributo del caldero de la abundancia. Entre los celtas, el caldero era uno de los objetos cargados de simbolismo mágico y mítico, pues en su fondo se guardaban las esencias del saber, de la inspiración y de la extraordinaria taumaturgia con el que se alimentaba a todas las criaturas... Espero que este caldero dágdico pueda aportar a quien pruebe de su contenido, un poco de luz y mucho afecto y amor.
1 comentario:
¡AUTÉNTICO! Parece que el monje le está achando el chocolate a Javi. Fue un viaje muy divertido. A ver si repetimos!!!!
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