El benéfico y altruista Dagda, dios celta similar a Orfeo, era conocido por el atributo del caldero de la abundancia. Entre los celtas, el caldero era uno de los objetos cargados de simbolismo mágico y mítico, pues en su fondo se guardaban las esencias del saber, de la inspiración y de la extraordinaria taumaturgia con el que se alimentaba a todas las criaturas. No sólo quedaban satisfechos de forma material, sino que también, quienes acudían al caldero próvido del Dagda, sentían saciadas sus apetencias de conocimiento y sabiduría.
Espero que este caldero dágdico pueda aportar a quien pruebe de su contenido, un poco de luz y mucho afecto y amor.
jueves, 5 de junio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Publicar un comentario